TARAHUMARA
Nuestro Estado está conformado por diversidad de pueblos y comunidades indígenas que se distinguen por ser dueños de un invaluable legado histórico y cultural, quienes han logrado preservar su identidad, su lengua y sus tradiciones pese a las intervenciones de la sociedad occidental, sin embargo, se han caracterizado por ser el grupo poblacional con mayor rezago y marginación, situación que no sólo se debe al acceso diferenciado que han tenido a los bienes públicos, desarrollo humano, la generación de capacidades y oportunidades sino también a la discriminación y exclusión de las que han sido objeto. La población indígena en el Estado de Chihuahua representa el 4.4%, 149,885 indígenas aproximadamente, de los cuales un 90% corresponde al grupo Tarahumara o Raramuri, Tepehuanes u “ódami” con un 8%, Pimas u “o´oba” con 1%, Guarojíos o “makurawe” con 1%. De los grupos originarios, los Raramuri o Tarahumara, es el más numeroso y habita un espacio más amplio que los demás, por lo que a su territorio también se le denomina Sierra Tarahumara, a la que se ha dividido geográficamente en Alta y Baja Tarahumara. Los Tarahumaras viven de forma dispersa en pueblos, comunidades y rancherías; La Sierra Tarahumara es una región eminentemente indígena, existen 6,998 localidades, un 54% del total de la entidad, con alta dispersión poblacional, ya que el 86% de esas localidades tienen menos de 50 habitantes y están ubicadas en lo más intrincado de la compleja geografía serrana, este, entre otros factores, hace más lenta la integración de las comunidades al desarrollo económico y social. A lo largo de su historia, los indígenas han sido sujetos de despojo de tierras, la sobre-explotación del bosque ha provocado cambios significativos en el entorno, forzando la migración por la falta de empleo, la escasez de servicios, etc., de ese reconocimiento de los rezagos y carencias que caracterizan a pueblos y comunidades indígenas del Estado deberá de surgir un modelo de desarrollo diferenciado para su atención, que permita asignarles el lugar que les corresponde, respetando su derecho a conservar culturas, lenguas y costumbres distintas, sin menoscabo de los derechos humanos e individuales, entre los cuales se encuentran los beneficios del bienser, bienestar, calidad de vida y del desarrollo. En la construcción de una sociedad más justa, es necesario lograr el bienestar de todos sus habitantes, por eso, se debe garantizar que la justicia y los beneficios del progreso lleguen a todos los indígenas, con absoluto respeto a la cultura de cada uno de sus pueblos, pueblos que día a día se esfuerzan por mejorar su calidad de vida, siendo precisamente de su lucha y de la movilización de organizaciones sociales que están surgiendo alternativas reales y cercanas para mitigar el hambre, pobreza y rezago social de estos pueblos serranos. Por ello CEDAIN implementa un modelo de desarrollo diferenciado, con enfoque al desarrollo humano, económico y social, atendiendo directamente a 33 comunidades y 133 Rancherías en los Municipios de Batopilas, Bocoyna, Guachochi y Urique. VISITA A NUESTRA GALERÍA Y ADMIRA LA BELLEZA DEL PUEBLO TARAHUMARA VE COMO PUEDES AYUDARNOS A SEGUIR AYUDÁNDOLOS
TARAHUMARA
Nuestro Estado está conformado por diversidad de pueblos y comunidades indígenas que se distinguen por ser dueños de un invaluable legado histórico y cultural, quienes han logrado preservar su identidad, su lengua y sus tradiciones pese a las intervenciones de la sociedad occidental, sin embargo, se han caracterizado por ser el grupo poblacional con mayor rezago y marginación, situación que no sólo se debe al acceso diferenciado que han tenido a los bienes públicos, desarrollo humano, la generación de capacidades y oportunidades sino también a la discriminación y exclusión de las que han sido objeto. La población indígena en el Estado de Chihuahua representa el 4.4%, 149,885 indígenas aproximadamente, de los cuales un 90% corresponde al grupo Tarahumara o Raramuri, Tepehuanes u “ódami” con un 8%, Pimas u “o´oba” con 1%, Guarojíos o “makurawe” con 1%. De los grupos originarios, los Raramuri o Tarahumara, es el más numeroso y habita un espacio más amplio que los demás, por lo que a su territorio también se le denomina Sierra Tarahumara, a la que se ha dividido geográficamente en Alta y Baja Tarahumara. Los Tarahumaras viven de forma dispersa en pueblos, comunidades y rancherías; La Sierra Tarahumara es una región eminentemente indígena, existen 6,998 localidades, un 54% del total de la entidad, con alta dispersión poblacional, ya que el 86% de esas localidades tienen menos de 50 habitantes y están ubicadas en lo más intrincado de la compleja geografía serrana, este, entre otros factores, hace más lenta la integración de las comunidades al desarrollo económico y social. A lo largo de su historia, los indígenas han sido sujetos de despojo de tierras, la sobre-explotación del bosque ha provocado cambios significativos en el entorno, forzando la migración por la falta de empleo, la escasez de servicios, etc., de ese reconocimiento de los rezagos y carencias que caracterizan a pueblos y comunidades indígenas del Estado deberá de surgir un modelo de desarrollo diferenciado para su atención, que permita asignarles el lugar que les corresponde, respetando su derecho a conservar culturas, lenguas y costumbres distintas, sin menoscabo de los derechos humanos e individuales, entre los cuales se encuentran los beneficios del bienser, bienestar, calidad de vida y del desarrollo. En la construcción de una sociedad más justa, es necesario lograr el bienestar de todos sus habitantes, por eso, se debe garantizar que la justicia y los beneficios del progreso lleguen a todos los indígenas, con absoluto respeto a la cultura de cada uno de sus pueblos, pueblos que día a día se esfuerzan por mejorar su calidad de vida, siendo precisamente de su lucha y de la movilización de organizaciones sociales que están surgiendo alternativas reales y cercanas para mitigar el hambre, pobreza y rezago social de estos pueblos serranos. Por ello CEDAIN implementa un modelo de desarrollo diferenciado, con enfoque al desarrollo humano, económico y social, atendiendo directamente a 33 comunidades y 133 Rancherías en los Municipios de Batopilas, Bocoyna, Guachochi y Urique. VISITA A NUESTRA GALERÍA Y ADMIRA LA BELLEZA DEL PUEBLO TARAHUMARA VE COMO PUEDES AYUDARNOS A SEGUIR AYUDÁNDOLOS
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Nuestro Estado está conformado por diversidad de pueblos y comunidades indígenas que se distinguen por ser dueños de un invaluable legado histórico y cultural, quienes han logrado preservar su identidad, su lengua y sus tradiciones pese a las intervenciones de la sociedad occidental, sin embargo, se han caracterizado por ser el grupo poblacional con mayor rezago y marginación, situación que no sólo se debe al acceso diferenciado que han tenido a los bienes públicos, desarrollo humano, la generación de capacidades y oportunidades sino también a la discriminación y exclusión de las que han sido objeto. La población indígena en el Estado de Chihuahua representa el 4.4%, 149,885 indígenas aproximadamente, de los cuales un 90% corresponde al grupo Tarahumara o Raramuri, Tepehuanes u “ódami” con un 8%, Pimas u “o´oba” con 1%, Guarojíos o “makurawe” con 1%. De los grupos originarios, los Raramuri o Tarahumara, es el más numeroso y habita un espacio más amplio que los demás, por lo que a su territorio también se le denomina Sierra Tarahumara, a la que se ha dividido geográficamente en Alta y Baja Tarahumara. Los Tarahumaras viven de forma dispersa en pueblos, comunidades y rancherías; La Sierra Tarahumara es una región eminentemente indígena, existen 6,998 localidades, un 54% del total de la entidad, con alta dispersión poblacional, ya que el 86% de esas localidades tienen menos de 50 habitantes y están ubicadas en lo más intrincado de la compleja geografía serrana, este, entre otros factores, hace más lenta la integración de las comunidades al desarrollo económico y social. A lo largo de su historia, los indígenas han sido sujetos de despojo de tierras, la sobre-explotación del bosque ha provocado cambios significativos en el entorno, forzando la migración por la falta de empleo, la escasez de servicios, etc., de ese reconocimiento de los rezagos y carencias que caracterizan a pueblos y comunidades indígenas del Estado deberá de surgir un modelo de desarrollo diferenciado para su atención, que permita asignarles el lugar que les corresponde, respetando su derecho a conservar culturas, lenguas y costumbres distintas, sin menoscabo de los derechos humanos e individuales, entre los cuales se encuentran los beneficios del bienser, bienestar, calidad de vida y del desarrollo. En la construcción de una sociedad más justa, es necesario lograr el bienestar de todos sus habitantes, por eso, se debe garantizar que la justicia y los beneficios del progreso lleguen a todos los indígenas, con absoluto respeto a la cultura de cada uno de sus pueblos, pueblos que día a día se esfuerzan por mejorar su calidad de vida, siendo precisamente de su lucha y de la movilización de organizaciones sociales que están surgiendo alternativas reales y cercanas para mitigar el hambre, pobreza y rezago social de estos pueblos serranos. Por ello CEDAIN implementa un modelo de desarrollo diferenciado, con enfoque al desarrollo humano, económico y social, atendiendo directamente a 33 comunidades y 133 Rancherías en los Municipios de Batopilas, Bocoyna, Guachochi y Urique. VISITA A NUESTRA GALERÍA Y ADMIRA LA BELLEZA DEL PUEBLO TARAHUMARA VE COMO PUEDES AYUDARNOS A SEGUIR AYUDÁNDOLOS
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